LA CATA
Segunda fase: LA NARIZ
Vamos a continuación a darle las intrucciones básicas de como oler el vino durante el proceso de cata.
Tome la copa por el pie y acercar la nariz al vino mismo, sin moverlo, inclinando para ello suavemente la copa hacia nosotros.
Reciba impresiones sobre la intensidad y los aromas más evidentes y anótelos.
Remueva ahora la copa para que el vino deje escapar nuevos aromas y anotelos nuevamente.
Repita esta parte tantas veces como considere necesario hasta que los aromas que recibe le sugieran algo.
Le será muy útil para el futuro escribir su lista de aromas posibles y poder así en su caso descubrir los errores de elaboración.
Mediante el aroma podrá en muchos casos saber si el vino se ha mantenido en las condiciones idóneas o no, si está en el mejor momento para su consumo o si por el contrario se ha avinagrado.
Los vinos a los que se les ha pasado el momento nos ofrecen aromas como a repollo, ajos, vinagre, témperas, huevo ...
Si olemos frutas pasadas o manzanas fuertes, ello indicará un exceso de oxidación
Si los aromas son a humedad o a moho o bien a corcho esto se deberá a la mala calidad del tapón de este material.
Los buenos vinos nos devuelven mayor cantidad de aromas sutiles y en cantidades considerables. Esta complejidad aromática nos ayudará a conocer la intensidad de nuestro vino, esa calidad aromatica y su pureza.
Debemos saber que los aromas ácidos nos pruducirán salivación y los producidos por los alcoholes los apreciaremos fuertes e incidiendo en la parte más atrás de la nariz.
Eduque su nariz partiendo y oliendo previamente a comerlas las frutas o bien impregnándose del olor de las flores del parque, jardín, terraza o florero. Eduque su nariz con olores diversos de la vida cotidiana, comidas, ensaladas, aliños ... Aprenda a distinguir todos esos olores, para que, el recuerdo de los mismos pueda asociarlos con los aromas que reciba a través del vino en algún momento y poder así adjudicárselos con certeza.
Cuando vaya adquiriendo experiencia, será capaz de reconocer los aromas que caracterizan a las cepas del vino como una cabernet o una Merlot, por ejemplo.
Entrénese en esta fase antes de comenzar con los sabores, pues le servirá en mucho posteriormente.
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