Se complica la labor de identificación cuando se trata de un cortinario o de una rúsula. Estos géneros tienen especies tan numerosas (250 para las rúsulas y cerca de 700 para los cortinarios), que para reconocorlos se han dividido los géneros en grupos o series y subgéneros, que casi permlten encontrarse. Por ejemplo, si disponemos de una rúsula de color marrón o pardo sucio, viscosa, de mal olor, cuyo sombrero esta estriado por los bordes, de pie hueco, que dispone de unas laminillas lacrimeantes y de una carne abominablemente acre y nauseabunda.
Si busoamos en la flora, llegarenios sin problemas a encontrar el grupo de las ingratae; es decir, "desagradables". Observamos que este grupo inoluye ouatro o cinco especies, entre las que habrá que elegir una. Leyendo todas las descripciones se hallará abocado, sin duda, a Russula foetens, que es la más común de esta serie. Pero puede tratarse de otra; y algunos detalles concretos nos llevaran al buen camino y se estará pendiente de adjetivos como fragans o laurocerasi. Asi, acercandose y eligiendo bien los detalles y haciéndolos encajar con los que proporoiona la flora, se llega a una determinación más exaota.
Esta serie de las rúsulas es fácil.
En otros casos habrá que obtener primero una esporada, con el fin de determinar exactamente el color, que es muy importante. Luego, se haoe una descripción tan exaota como sea posible, sobre el tamaño, color, consistencia, sabor, aroma y naturaleza del pie y del revestimiento, examen microsoopico de las esporas y de su ornamentación; y a menudo para aoabar, se utilizará algún reactivo quimico, que dará la clave del enigma, ya que determinar una rúsula, aparte de algunas especies evidentes, realza generalmente la imaginacion. No debemos hacernos ilusiones y saber que algunos géneros son casi impenetrables para el principiante y hasta para un micologo experimentado. Nadie conoce con exactitud todas las setas, pero siguiendo el proceso que le marcamos, podrá al menos conocer el grupo a que pertenece, lo cual es un excelente resultado.
En cualquier caso, si tiene que determinar una seta con laminillas, un "Agarico" como se suele decir, anote todas sus particularidades; la forma y color del sombrero, su tamaño, la naturaleza de sus laminillas, si son libres, adnatas, escotadas, simosas, decurrentes, etc. El color de las esporas, la forma del pie, que puede ser filiforme, obeso, cilindrico, hinchado o abultado, bulboso, circunciso, macizo o hueco, largo o achaparrado, ya que todos estos caracteres son individuales y deben ser tenidos en cuenta. No existen detalles sin importancia y a menudo una particularidad en apariencia insignificante es la que pone en el buen camino para la determinación final.
|