La clasificación de las setas es realmente interesante, pues nos permite reconocer de manera rápida analizando valores como la forma y estructuras más o menos complejos partiendo ya de las especies de hongos que han evolucionado hasta las principales setas que recolectamos y que son nuestro objeto de clasificación.
En primer lugar las pezizales, que son de construcción bastante sencilla. Su estructura se basa en una simple copa, en el interior de la cual se aprietan las ascas, que una vez maduras expulsan sus esporas hacia arriba. Esta copa puede ser entera, como las verdaderas pezizas, hendida por el costado como en las otidias o sostenida sobre un pié individualizado, como las helvelas o giromitras. Conviene destacar que entre las helvelas y sus análogas, la copa primitiva varía en su forma, arrugándose de diversos modos. En las giromitras toma aspecto cerebriforme y los entrantes que aparecen tienen como finalidad aumentar la superficie esporógena haciéndola mas grande y más eficaz. Esto constituye un claro progreso en comparación con las pezizas.
Las simples, cuya superficie única no da prueba de ninguna imaginación. Para las helvelas, la copa primitiva se arruga y se repliega sin ningún orden aparente, pero el resultado es el mismo.
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