La carne al principio es blanca y luego tira a anaranjado verdoso, es dura y quebradiza y exuda una "leche" dulce de color naranja vivo, que verdea en contacto con el aire.
El níscalo falso puede provocar serios
trastornos gastrointestinales, pero esto
resulta casi imposible, puesto que su sabor es tan acre y amargo, que resultaría
difícil comerlo.
Este sabor acre y amargo de los lactarios
se debe a unas resinas que contienen.