Siga lo siguientes pasos:
-Golpee suavemente con el cincel, terminándolo de romper por el centro y en sentido
transversal en pequeños trozos. Una vez roto en trozos, retírelos y deje todo bien limpio.
-Eliminar el mortero del suelo, golpeándolo con el cincel a 45º con la superficie, hasta
que esté todo bien limpio.
-Meta en agua el baldosín nuevo, y humedezca el espacio del suelo que va a ocupar.
Llénelo de pegamento.
-Introduzca el baldosín en el hueco alineándolo a lo largo con los demás y dejándolo caer.
Si tiene que añadir pegamento hay que sacar con cuidado el baldosín. Se recomienda que
previamente tenga un hilo fuerte introducido en el hueco antes de poner el baldosín, de
forma que se pueda levantar en caso de necesidad. Este hilo fuerte o cuerda fina, se retira
una vez cuadrado, tirando de uno de sus extremos con cuidado con la mano en la baldosa.
-Sostenga el baldosín o baldosa con una mano mientras lo golpea suavemente con el
mango del martillo, con lo cual reparte el pegamento.
-Repase los bordes con el dedo (con guantes) alisando el sobrante en las juntas.
-Limpie los restos con una esponja o trapo y déjelo secar.